Como hacer una manta de lana

Los meses más fríos del año nos hacen llevar a hacer todo lo posible por abrigarnos y así estar lo más calientes posible, y aunque se pueden comprar en muchos establecimientos, hay muchas personas que quieren saber como hacer una manta de lana para confeccionarla por ellas mismas y así poder entretenerse al mismo tiempo que hacen un elemento con mucha utilidad para combatir el frío.

Conseguir hacer una manta con textura y que cuente con una lana suave es la mejor opción para echarse en el sofá o para tener encima de uno mismo durante cualquier momento en el que se esté sufriendo por las bajas temperaturas, lo que hará que se pueda mantener una temperatura agradable.

Hoy en día, una moda que está arrasando entre muchas personas es la de aprender a saber como hacer una manta de lana sin necesidad de utilizar agujas de punto, si no empleando tan solo lana y tus brazos y manos, que harán la función de estas agujas. Esta técnica hace que se consiga un resultado muy bonito y que se consiga hacer la manta de lana con rapidez, por lo que a continuación te explicaremos cómo hacerlo por si te animas a hacer tú misma/o una manta.

Cómo hacer una manta de lana

En la actualidad puedes encontrar el material necesario para poder hacer estas mantas de lana en kits o packs que se comercializan y que trabajan para ofrecer materiales ligeros a la vez que suaves.

Una vez cuentes con el material deberás empezar por hacer un nudo corredizo para posteriormente montar los puntos (se deben contar en la primera fila), y seguir tejiendo con el brazo, luego menguar y por último rematar los extremos, siendo este último paso opcional pero muy recomendable. Una vez que se ha rematado se deben cortar los nudos de los empalmes.

Siguiendo este proceso continuamente acabarás consiguiendo tener tu manta de lana, si bien debes tener dos consejos muy en cuenta a la hora de proceder a hacer la manta, que son, por un lado, que tengas en cuenta que cuánto más aprietes los nudos, menos huecos va a haber en la manta, por lo que es aconsejable el apretarlos lo máximo posible, aunque siempre procurando que se puedan mover con el brazo; y en segundo lugar que en el momento de menguar no se haga muy apretado para evitar que la manta se quede demasiado estrecha.

En función de los gustos y preferencias, la manta puede alcanzar una gran cantidad de filas y puntos de inicio, lo que implicará que, obviamente, cuánto mayor sea la manta, más ovillos de lana gruesa se van a necesitar.

Las mantas de lana XXL están muy de moda, tanto por sus características al nivel de proteger del frío como por su apariencia estética, que las hacen ser una opción perfecta para utilizar como elemento decorativo dentro del hogar.

Se debe tener en cuenta la presión que se necesita para tejer, que es recomendable que no sea ni demasiado apretado ni demasiado flojo, si bien es normal que en las primeras vueltas que se realicen sea más complejo el control de la presión, aunque a medida de ir practicando se irá cogiendo soltura y se conseguirá adoptar la presión apropiada. En todo caso, es aconsejable siempre tejer con la misma presión para que no se noten los cambios y evitar que en unas zonas haya un punto más abierto por hacer la presión floja y en otros demasiado juntos por haber un exceso de presión.

Si quieres saber como hacer una manta de lana y empezar a tener práctica, lo mejor es empezar por tejer mantas de un tamaño pequeño para así poder empezar a manejarse mejor en este ámbito y así ir poco a poco progresando hasta ya poder hacer una manta de gran tamaño si así lo prefieres. Para empezar se aconseja que no tenga un gran tamaño puesto que así podrá ser más fácil de manejar y te ayudará a ir cogiendo práctica y soltura en el tejido con las manos.

Se debe conocer cómo hacer el punto derecho y el punto revés, siendo el punto derecho más sencillo mientras que en el caso del punto revés, para no cambiar todos los bucles de brazo y hacer que se complique el proceso, se debe ir girando cada bucle en el momento de que se está tejiendo en el brazo, algo importante para evitar que el punto quede cruzado. Los puntos deben ser siempre en forma de uves perfectas.

Si mientras haces tú manta necesitas descansar los brazos o quieres parar para continuar en otro momento con este proceso, lo que debes hacer es sacar los puntos del brazo, si bien debes recordar en qué brazo estaban montados, además de colocar lo que lleves hecho hasta el momento sobre una superficie plana para evitar que puedan estropearse. No obstante, al ser grandes, los bucles no se deshará y cuando quieras volver a continuar con el tejido de la manta bastará con que introduzcas los bucles en el mismo brazo en el que te encontrabas. Y seguir con el proceso.

Si ya sabes como hacer una manta de lana debes tener en cuenta que el tipo de lana utilizado para este tipo de mantas tan solo permite un lavado en seco, por lo que lo más aconsejable es acudir a una tintorería o lugar especializado, ya que si se introduce en la lavadora, se estropeará y saldrá totalmente encogida. Tratándose de una creación tan bonita y exclusiva, es importante cuidarla, ya que tiene grandes ventajas tanto a la hora de protegerse del frío como a nivel estético, estando muy de moda por el atractivo estético que tienen este tipo de mantas.

Por útimo, debes tener en cuenta, que las cantidades de lana aproximadas para una manta de 90 x 90 cm es de 1 kg; para una manta de 120 x 90 centímetros es de 2 kg; para una manta de 125 x 125 cm unos 3 KG y para una manta de 150 x 150 centímetros, 4 Kg, aunque la cantidad variará en función de la presión ejercida por quién hace la manta.

 

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