Como no pensar en la ansiedad

por unas u otras razones, la ansiedad puede aparecer en nuestra vida, por lo que saber como no pensar en la ansiedad puede sernos de gran utilidad y ayudar a solucionar nuestro problema. Es normal llegar a pensar todo el día en la ansiedad, prestarle atención y que ocupe un lugar importante en tu vida, pero esto estará haciendo que estés dirigiendo tu vida alrededor de ella y, por tanto, a dejar de hacer cosas que te ayudaría a sentirte mejor. Por este motivo es importante darle menos importancia a la ansiedad y prestar más atención a la terapia.

La ansiedad, como ya hemos mencionado, puede llegar a consumir gran parte de tu tiempo, pero también de tus pensamientos y tu espacio, pudiendo llegar a ser la gran protagonista de tu vida, en todo aquello que hagas.

Aunque pueda llegar a parecer que los procesos terapéuticos son lentos, al final tienden a ser muy efectivos si se llevan a cabo de la manera correcta. Sin embargo, ese lento proceso en muchos casos te lleva a pensar más en la ansiedad, pensando en si te va a volver a dar, buscando indicios de si te está dando otra vez, si realmente está funcionando la terapia, etcétera.

Un punto a tener en cuenta es que al pensar tanto en la ansiedad, si la sigues padeciendo o no, estás perdiendo de vista tu progreso y los avances que estás llevando a cabo en tu terapia, donde se abarcan diferentes aspectos, como los diferentes componentes y elementos que te han llevado a padecer esta ansiedad. Por ello al comentarlos en la terapia estarás abordando el tema y te ayudará a entender las razones y actuar en consecuencia.

La ansiedad puede manifestarse de diferentes formas pero con un mismo estado emocional: una sensación de peligro y amenaza que se une a un sentimiento de indefensión y vulnerabilidad.

La amenaza puede llegar por problemas habituales de nuestra vida, como puede ser el miedo a la ruptura de la pareja o el miedo a una infidelidad, así como al no aprobar un examen, no realizar de la forma correcta un trabajo, a no tener aceptación social, etcétera.

En los trastornos que son tratados por psicólogos se ve a la amenaza con un carácter menos realista y menos racional, pudiendo presentarse en forma de ataques pánico como puede ser un miedo a un ataque al corazón, miedo a contraer cáncer, fobia social o al ridículo, ansiedad generalizada derivada de un miedo a que un familiar tenga un accidente o un trastorno obsesivo, entre otros.

Independientemente de que la ansiedad venga dada por problemas propios del día a día como por trastornos psicológicos, está acompañada de una incapacidad para poder afrontar o controlar la amenaza.

Claves para saber cómo no pensar en la ansiedad

Si estás padeciendo ansiedad actualmente, te damos una serie de claves básicas que te ayudaran a como no pensar en la ansiedad, afrontándola y superándola. En el caso de que estés siendo sometido a algún tipo de tratamiento puedes consultar con tu terapeuta o psicólogo la aplicación de las mismas:

Aprende a cambiar los pensamientos negativos

Uno de los primeros pasos para saber como no pensar en la ansiedad es aprender a cambiar los pensamientos negativos, los cuales pueden ser muy variados pero suelen contener el miedo principal de la persona.

El pensar de una forma insistente en algún aspecto negativo genera automáticamente que en el organismo se active un sistema de alarma que hace que este se coloque ya en disposición de afrontar un peligro, haciendo, por ejemplo, que el corazón empiece a latir de una forma más rápida. A su vez esto genera otros pensamientos y sensaciones negativas del tiempo “no lo puedo soportar”, “me encuentro muy mal”, y similares.

Por este motivo es fundamental el aprender a cambiar estos pensamientos negativos, un objetivo muy habitual y frecuente entre los psicólogos, no solo para trata problemas de ansiedad, sino también para cualquier otro tipo de trastorno de carácter emocional.

Para cambiar los pensamientos se debe aprender en primer lugar a identificar todos esos pensamientos negativos. Para concienciarnos acerca de ellos es recomendable escribirlos en el mismo momento en el que se producen, y si no es posible en ese momento, hacerlo lo más pronto que se pueda.

Una vez hecho lo anterior se deben escribir pensamientos que sean realistas y racionales como respuesta a esos pensamientos tóxicos y negativos. Al escribirlos se consigue fomentar la aparición de pensamientos más positivos dentro de nuestra forma de pensar.

Cuando los pensamientos positivos (y realistas) están escritos, es conveniente leerlos una y otra voz en voz alta. Esto se trata que, aunque con la mente creamos en que son verdaderos, en nuestro interior podemos pensar que no lo son tanto, por lo que se trata de trabajar en ello para así cambiar los pensamientos negativos por otros positivos.

Aprende a aceptar la ansiedad

Los psicólogos consideran ansiedad primaria aquella que viene determinada por problemas propios de la vida como la pareja, el trabajo, la salud o la economía, entre otros, pero cuando el miedo de una persona está dirigida a la propia ansiedad se considera ansiedad secundaria. Dentro de la considerada ansiedad secundaria se busca evitar todo aquello que puede dar origen a la misma, como son los ataques de pánico, la fobia social, evitar situaciones sociales que puedan generar ansiedad, etcétera.

Muchas de estas situaciones buscan luchar contra la ansiedad y evitar situaciones que pueden provocar que aparezca una mayor ansiedad. Las personas que padecen ansiedad tratan de hacer lo posible por no percibir en su cuerpo estas sensaciones y no acudir a lugares en los que puedan ver como su nivel de ansiedad se incrementa.

Por tanto, para poder superar la ansiedad que una persona sufre es necesario aceptarla, “rendirse” ante ella y no buscar una lucha contra las manifestaciones de esa ansiedad, siendo aconsejable que la persona que la padece no tenga temor en sentir la manifestación de la ansiedad sobre su cuerpo plenamente, prestándole atención y sin juzgar los síntomas de la ansiedad si son buenos o malos, considerando que se trata de sensaciones a las que hay que acostumbrarse.

Para potenciar la aceptación de la ansiedad es recomendable llevar a cabo técnicas de meditación y relajación, las cuales contribuyen en gran medida a conseguir ese grado de aceptación necesario para posteriormente saber como no pensar en la ansiedad.

Afronta tus miedos

Aunque cambies tus pensamientos y consigas aceptar en gran medida las sensaciones de ansiedad, no podrás superar la ansiedad hasta que no hagas frente a todo aquello que te da miedo y puedas superarlo.

Si te da miedo el relacionarte con la gente tendrás que hacer lo posible por exponerte aunque lo hagas de forma gradual y progresiva. Si por el contrario tienes miedo a tocar objetos por miedo a la contaminación tendrás que hacerlo y así sucesivamente con cualquier tipo de problema de ansiedad que puedas tener.

Debes, por tanto hacer frente a todos esos miedos que puedas tener y que te puedan condicionar en tu vida diaria, si bien es importante también que se lleve a cabo de forma gradual y progresiva, ya que tal y como establecen los psicólogos se prepara una escala de situaciones de menor a mayor ansiedad para ir procediendo a un adiestramiento progresivo en la superación del miedo. Esto es importante para que la persona vaya adaptándose a sus miedos y aprenda a superarlos.

Las terapias para saber como no pensar en la ansiedad pueden ser diferentes, si bien estas tres claves o puntos que hemos destacado en este artículo están presentes de una u otra forma en prácticamente todos los tratamientos llevados a cabo por psicólogos para el tratamiento de la ansiedad. La exposición del problema es un aspecto clave para poder superar esta ansiedad y no pensar en ella, ya que tan solo cuando una persona consigue demostrarse a sí misma que es capaz de hacer frente a las situaciones que le generan esa ansiedad, realmente podrá tener esa seguridad y confianza que es necesaria para poder superar el problema.

La aceptación emocional de la ansiedad es un aspecto fundamental puesto que ello supone un cambio importante en las personas que sufren de ansiedad, incrementando así su nivel de tolerancia a las emociones negativas, lo que al mismo tiempo contribuye a conseguir una mejor calidad de vida.

Por otro lado, aprender a cambiar los pensamientos es una habilidad que va más allá de superar la ansiedad por sí misma. Si consigue no caer en los pensamientos que son negativos, el pesimismo o las preocupaciones, supondrá un gran cambio de actitud que lleva asociada una mejora en el estado de ánimo y en la motivación de cada persona a la hora de afrontar los diferentes problemas y objetivos que toda persona tiene en su día a día.

Es por tanto de gran importancia todas estas consideraciones para aprender a cómo no pensar en la ansiedad y afrontar los diferentes problemas derivados de ella.

 

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