Por qué los gatos visitan tu jardín
Entender al gato callejero
Los gatos son territoriales y curiosos por naturaleza. Pueden recorrer varios kilómetros al día. Si visitan tu jardón es porque encuentran algo que les interesa: comida, refugio, otros gatos o simplemente un lugar cómodo para explorar.
Antes de aplicar repelentes, asegúrate de no estar atrayéndolos sin querer: cubre los contenedores de basura herméticamente, no dejes comida de mascotas fuera y sella posibles refugios debajo de porches o cobertizos.
Olores que los gatos evitan
Repelentes aromáticos caseros
Los gatos tienen un olfato muy sensible. Ciertos olores que a nosotros nos parecen agradables a ellos les resultan insoportables:
Cítricos: coloca cáscaras de limón, naranja o mandarina por el jardín. También puedes restregar media fruta cítrica por macetas y bordes de paredes. Renueva cada 3-4 días porque el olor se disipa.
Vinagre blanco: mezcla partes iguales de vinagre y agua en un pulverizador y rocía las zonas que frecuentan. El olor desaparece para los humanos en horas, pero los gatos lo detectan durante más tiempo.
Café molido usado: esparce los posos del café por la tierra de las macetas y los bordes del jardín. Además de repeler, fertiliza las plantas.
Plantas repelentes para gatos
Embellece el jardín mientras proteges
Algunas plantas actúan como repelentes naturales y además decoran. Planta estas especies en los bordes del jardín o en macetas estratégicas:
- Lavanda: su aroma relajante para los humanos es desagradable para los gatos.
- Geranios: fáciles de mantener y eficaces como barrera olfativa.
- Tomillo y albahaca: hierbas aromáticas que además puedes usar en cocina.
- Eucalipto: sus hojas desprenden un olor que los felinos evitan.
- Coleus canina: conocida como planta del miedo, específicamente comercializada como repelente de gatos y perros.
Barreras físicas y otros métodos
Soluciones complementarias
Agua: los gatos generalmente la evitan. Un rociador con sensor de movimiento puede ser muy efectivo. También puedes dejar una botella de agua en un punto estratégico; algunos gatos asocian el sitio con la experiencia.
Papel de aluminio: coloca tiras en las zonas de paso. La textura bajo sus patas les resulta incómoda y evitarán pisarla.
Pimienta en polvo: espolvoreada en pequeñas cantidades, provoca estornudos y molestia nasal sin causar daño. Úsala con moderación y renueva después de la lluvia.
Vallas: si el problema es persistente, una valla de al menos 1.80 metros con un ángulo de inclinación hacia fuera puede disuadir incluso a los gatos más saltarines.
Lo que nunca debes hacer
Métodos prohibidos
Bajo ningún concepto uses: - Veneno: peligroso para el gato, para otras mascotas y para niños. - Repelentes tóxicos: dañan la fauna y flora del jardín ademas de ser un riesgo sanitario. - Asustar o perseguir: un gato acorralado puede atacar y causar heridas graves.
Todos los métodos que recomendamos en esta guía son respetuosos con el animal. El objetivo es que no quiera entrar, no que sufra.
Referencias
Fuentes útiles
Cuando una decisión puede cambiar, conviene contrastar el dato original.
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